Hablemos sobre las “No-Distribuciones”

Este post va a levantar algunas cejas…

Recordemos las 4 libertades esenciales del Software Libre:

  • Ejecutar con programa como quieras, con cualquier propósito.
  • Estudiar el código fuente del programa, y poder cambiarlo para hacer tu informática como desees.
  • Distribuir copias exactas del programa a los demás.
  • Distribuir tus copias modificadas del programa a los demás, para que así otros puedan beneficiarse de tus cambios.

Un programa libre debe contener estas 4 libertades esenciales, y es esta la razón de existir del sistema GNU/Linux. Gracias a estas libertades podemos realizar nuestras tareas informáticas en total libertad, y aún si no sabemos programar, nos encontramos ante un sistema el cual vela por nuestra integridad, y seguridad como usuarios.

Las distribuciones (También llamadas Distros) son básicamente recopilaciones de Software compilado en un único sistema estable, incluyendo ciertas características del autor, y adaptando el sistema a las necesidades de un determinado usuario objetivo. Sin el modelo de distribuciones, la instalación de GNU/Linux sería una tarea infinitamente más complicada, viéndonos obligados a tomar el sistema base y el kernel desde distintos mirrors, compilarlo manualmente por línea de comandos (enciclopedia en mano), y en caso de no haber metido la pata, comenzar a buscar los paquetes necesarios para poder trabajar. Así más o menos era el proceso la primera vez que el señor Torvalds liberó su Kernel en los foros de la internet primitiva.

Sin embargo, creo menester lanzar una pregunta al aire. ¿Es necesario, o incluso absurdo, el número de distribuciones existente?

Sólo hace falta dar un paseo por DistroWatch y podemos darnos cuenta que existe un enorme número de “sistemas operativos” los cuales se pueden describir como “Es básicamente Debian”, “Es básicamente Ubuntu”, “Es básicamente Arch”, y así sucesivamente.

Gran parte de estas no aportan mucho más que un Re-skin de sus Distros-Madre, incluso utilizando sus mismos repositorios, y aportan experiencias de usuario prácticamente indistinguibles.

Esto puede hacerse bien, como por ejemplo en casos como Manjaro, Linux Mint, Ubuntu, CentOs, Fedora, Trisquel, entre otras. Derivados los cuales construyen sobre sus bases para adaptarse a distintos tipos de usuarios, aportar estabilidad, repositorios propios, aplicaciones nativas, cimientos filosóficos, o incluso suplir carencias que afectan a sus Distros Madres. También existen casos como el de Solus Proyect, el cual renació de “Evolve Os” para abandonar Debian y convertirse en un sistema independiente construido “From Scratch” basado en el sistema de paquetes “eopkg”.

Incluso en casos como Arch Linux entiendo que existan tantos derivados, pues hay desarrolladores quienes desean llevar el sistema a usuarios menos experimentados, pero no termino de entender cómo prácticamente la mitad de DistroWatch está conformado por Debian y Ubuntu con otros logotipos.

Son a estas las que he acuñado el término “No-Distribuciones” (Aunque también me suena de haberlo leído en algunos foros anglosajones). Derivados los cuales no se sostienen por sí solos como sistemas, y como si de un capítulo de relleno se tratase, tienen un paso efímero e intrascendente por el mundo e historia de GNU/Linux.

A eso añadamos que los entornos de escritorio pueden instalarse y configurarse en cualquier sistema en cualquier momento, por lo que “una mejor integración con cierto escritorio” no me vale como excusa, salvando casos como Bunsenlabs o SliTaz, los cuales están especialmente optimizados para ordenadores de muy bajos recursos, o Deepin, Mint, y Solus, quienes han desarrollado DE especialmente pensados para correr nativamente, aunque naturalmente ya cualquiera puede instalarlos independientemente.

Entiendo que algunos de estos sistemas son desarrollados por grupos pequeños de programadores, o incluso estudiantes de informática, y tengo que decirlo, me parece muy bien, yo también quisiera tener mi propia versión de Debian para usar en casa y compartirla en internet.

Podemos encontrarnos además aquellas cuyo principal atractivo es traer cierta cantidad de Software preinstalado, como por ejemplo Ubuntu Studio, Steam Os, o PCLinuxOs, pero, salvo que te encuentres en un área con internet limitado, puedo perfectamente instalar ese software desde Synaptic o el respectivo centro de Software y correrlo en cualquier Distro. Nunca he tenido la necesidad de Instalar Ubuntu Studio para realizar mis trabajos de vídeo, diseño, y audio.

Pero también existen derivados creados por encargo de empresas o incluso gobiernos para ser adaptados a ciertas necesidades, como POP! OS del System 76, o Canaima en Venezuela. Pero he allí nuevamente la cuestión, las necesidades que buscan pueden perfectamente implementarse en el sistema base, añadir repositorios, y no haría falta cambiar los iconos por los tuyos propios, en especial tomemos en cuenta que la comunidad de estas “No-Distros” es bastante más reducida, por lo que es más lento y difícil recibir Feedback directo, y si tienes un problema, habrá que pasar por un soporte de estructura vertical, pues puede tomar tiempo antes que otro usuario te de una solución efectiva.

Precisamente allí encontramos uno de los principales problemas generados por estas “No-Distros”, la fragmentación de la comunidad.

Si bien GNU/Linux cobra cada vez más fuerza, las malas prácticas de Microsoft nos dan la razón, y el soporte de Valve nos ha beneficiado muy oportunamente, aún representamos apenas el 1% de los usuarios de ordenadores de escritorio, y estoy que si alguien os pregunta por una distribución GNU/Linux para comenzar a migrar, ustedes dirían: Ubuntu, Mint, Fedora, Arch. Digo, no creo que alguien recomiende Shark Linux a un nuevo usuario. Existe también la necesidad informarle cuál entorno de escritorio elegir, pues hay quienes me han dicho “Probé Linux y no me gustó porque iba lento”, y cuando me puse a indagar ocurrió que instalaron Gnome 3 en un ordenador viejo.

Por más que en “The Social Network” Mark Zuckerberg utilice KDE, o que en “Mr Robot” aparezca Kali Linux en pantalla, estamos en total desventaja con respecto a Windows, por lo que considero que ganaríamos muchísimo más si los desarrolladores concentrasen sus esfuerzos en hacer mejores sistemas operativos y aplicaciones, en vez que sobresaturar un mercado de por sí pequeño en el terreno del Escritorio. Viene a mi mente el caso de Uruk, un fork de origen iraní basado en Trisquel, con algunas funcionalidades más que interesantes, pero mientras le echaba un ojo, no dejaba de preguntarme, ¿Porqué estos desarrolladores no concentran sus esfuerzos en apoyar el desarrollo de Trisquel? El cual de por sí es lento y accidentado, y es llevado a cabo por una sola persona.

Por supuesto, es bueno que haya variedad, y es fundamental que la gente comparta sus logros modificando código fuente, pero eventualmente llega a un punto en que se nos escapa de las manos, y ahora tenemos incontables versiones de GNU/Linux, y entiendo que algunos nuevos usuarios puedan incluso sentirse mareados al ver tal cantidad de sistemas, no saber qué distingue a unos de otros y al final terminar instalando Ubuntu, o directamente quedarse en Windows porque allí es donde tiene instalado el LoL.

El mayor punto fuerte de GNU/Linux reside precisamente en su comunidad, y hacer una simple pregunta en un foro te puede ahorrar mucho tiempo y problemas, pero me he encontrado con Distros cuyos foros están prácticamente muertos, donde unos pocos preguntan por problemas con el OS y tardan una eternidad en responder, o directamente no obtienen ninguna solución.

Si tú estás usando un derivado que encaje en la definición de “No-Distro”, no te preocupes, sigue disfrutando tu experiencia de usuario, yo también he pasado por varias de estas “No-Distros”, e incluso a algunas sigo guardándoles algo de cariño, pero creo que este es un tema sobre el cual debemos reflexionar como comunidad, pues eventualmente resultamos todos afectados de una manera u otra.

Por lo menos nada puede ser peor que Hannah Montana Linux, quizás excepto Aparthate Linux.

Mi nombre es V, y nos veremos, en una nueva entrada.

Acerca de UsernameV

UsernameV
Miembro leal a la comunidad de Software Libre. Editor de vídeo profesional. Crítico de cine aficionado. Aprendiz de programador. Poseo un canal de Youtube: Temas&Historias

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11 Comentarios En "Hablemos sobre las “No-Distribuciones”"

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Juanreta
Invitado

¿No queda mejor llamarlas distribuciones y metadistribuciones?

inukaze
Invitado

Eso es lo que llevo años diciendo xD. Especialmente como el 90% de las derivadas de Ubuntu, que lo único que cambian es el Arte, para hacer una “Distro Nueva”.

En lugar de hacer como antes ofrecer paquetes como “GnomeXP” o “Mac4Lin” que básicamente te modificaban el tema hacia uno especifico. y en caso de no gustar, este te generaba un script guardando la configuración que el usuario tenia antes de ejecutar el script de instalación y configuración de estos.

Aquí les dejo un vídeo de GnomeXP -> https://www.youtube.com/watch?v=n4StlvX-kOg

Por lo cual me parece que el 90% de las derivadas de Ubuntu, no debería existir, ya que solo agrava el problema de la fragmentación de distribuciones innecesarias, aparte de ello. muchas de ellas terminan en Abandono porque obviamente al ser lo exactamente la misma distro, preguntan mas en los foros de la distro madre que de dicha derivada. porque la respuesta es mucho más rápida.

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